La verdadera historia detrás de los accidentes


El gran estruendo que se oyó y un Toyota 4 Runner volando por los aires fueron las dos señales que daban la certidumbre de que algo trágico había pasado en Marine Drive en West Vancouver. Un camión que viajaba a muy alta velocidad chocó con el Toyota. El resultado fue la muerte de un hombre apellido Bjornson, y los dos conductores y un peatón con heridas graves en el hospital. Para completar, el fluido eléctrico fue interrumpido en toda esa área.

 

La alta velocidad y el mal estado en el sistema de frenos fueron los principales factores de este suceso reportado en el rotativo North Shore News. Desafortunadamente, esta es una situación muy normal en las noticias diarias a lo largo y ancho del país. Un estudio hecho por la AAA Foundation for Traffic Safety Research, concluyó que solo en el 2003 hubo casi 5,000 automotores de maquinaria pesada involucrados en los accidentes más fatales.

 

Aunque la seguridad en las carreteras es uno de los asuntos más discutidos en el medio de la industria del transporte pesado, las escuelas de manejo y por parte de las respectivas entidades gubernamentales, los accidentes son una parte inevitable en la historia de los camioneros.

 

De acuerdo con los análisis de la Federal Motor Carrier Safety Administration (FMCSA), los más altos índices de fatalidades ocurrieron durante las décadas de los 70 y 80, y casi todas mantienen las mismas características trágicas.

 

El estudio hecho por la FMCSA reveló que el 68% de las tragedias ocurrieron en caminos rurales, de los cuales el 34% fueron en fin de semana. Esta situación se trae abajo el estereotipo de que los accidentes sólo suceden cuando hay mayor tráfico.

 

La FMCSA también aclara el tipo de perfil de las personas involucradas. Contrario a lo que se piensa, más del 70% de los incidentes suceden entre autos livianos y maquinaria pesada, en su mayoría semi tráileres y tractores. Los vuelcos y los atropellos a peatones apenas llegan al 6% del total de accidentes. Y el 6% del total de conductores eran menores de 25 años.

 

Estas estadísticas hacen entender que las causas de los accidentes en realidad son múltiples. Dentro de las principales conclusiones que arroja el estudio en mención están las de que los chóferes sufren de fatiga extrema, negligencia a algún reglamento de tránsito, así como obstrucciones naturales en el camino tales como la lluvia, nieve o neblina.

 

También resalta que  muchos principios básicos de seguridad y reglamentarios son olvidados. Esto se suma a algunas conductas impropias de parte de los conductores, más la presión de los usuales problemas de la actividad.  Tanto para los camioneros como para las compañías, estos son aspectos que se deben de tomar muy en cuenta, pues cada uno de ellos se traduce en altos montos de dinero que se tienen que pagar. Cada caso podría llegar hasta los $27 millones.

 

La FMCSA, en su afán por prevenir las situaciones extremas, recomienda seguir al pie de la letra las principales recomendaciones, que se resumen a cuidar la parte más preciada del camión: la persona que lo conduce; quien debe tener una alimentación sana y buen descanso, entre otros factores vitales para el buen desempeño.

 

También sugiere que a los vehículos se les someta a las revisiones técnicas y de mantenimiento necesarias. En este sentido se hace especial énfasis en los llamados puntos ciegos de los espejos, pues esta es la principal causa de accidentes.

 

“Espere lo inesperable” reza una de las conclusiones del mismo estudio. Maneje despacio y a la defensiva; y siempre pero siempre, obedezca los reglamentos de seguridad.